Noticias

La inversión en contenido televisivo de pago ya no es tan rentable

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Cargando…
invertir en televisión de pago

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha informado sobre la cantidad de abonados suscritos a sistemas de televisión de pago. EL sector ha superado una cifra psicológica importante, rebasando la franja de los seis millones de abonados.

Por un lado se confirma la buena relación de calidad-precio por la oferta que los suscriptores consideran interesante y, por otro lado, también se constata la importancia del sector audiovisual en la oferta de entretenimiento digital.

Pero no todo es positivo en estos análisis, dado que a pesar de tener más abonados que nunca, el sector está cayendo en ingresos, es decir, que es más económico disfrutar de este contenido pero menos rentable para las empresas de telecomunicaciones que los ofrecen como servicio.

La inversión en contenido audiovisual de pago, efectivamente, atrae a muchos abonados. Del 1 de octubre del año 2015 al 30 de septiembre de 2016, los abonados crecieron un 10,6%, concretamente hasta llegar a 575.000. Sin embargo, los ingresos fueron de 1.775 millones de euros que, a pesar de suponer una cifra imponente, presenta un crecimiento un 7,4% inferior a la del periodo anterior.

El hecho de que el 84,2% del total de abonados en España lo sea mediante un sistema de contrato convergente, en el que además de la televisión se disfruta en la misma compañía (y por tanto factura), de telefonía móvil, conexión a Internet y/o telefonía fija, demuestra que los usuarios no están dispuestos a pagar una gran cantidad económica por el contenido audiovisual.

Sin embargo, parece difícil optar por una estrategia diferente. Las compañías de telecomunicaciones no han conseguido nunca hacer facturar opciones de visualización de contenidos de pago de forma individual y, actualmente, solo las compañías que se dedican exclusivamente a ello consiguen una alta rentabilización.

El mayor ejemplo es Netflix. La compañía no solo obtiene más ingresos, sino que no alcanza las expectativas de usuarios suscritos a su televisión de pago y, sin embargo, sus ingresos son mucho mayores que lo previsto.

Lo más sorprendente de todo es que su coste es aún menor que el de la competencia multiservicio incluso proporcionalmente. Por tanto, la posibilidad de incrementar el precio en el futuro parece algo improbable.

La solución reside, como muchos analistas coinciden, en invertir en contenido propio, creando así contenido audiovisual sin necesidad de pagar siempre por licencias de uso. Obviamente, esta inversión requiere de una rentabilidad a largo plazo que no es tan atractiva para las operadoras.